Obviamente, tuvo que obligarme a ir tras él. En mi defensa diré que estaba bastante conmocionada por la persecución de un cadáver andante, mi experiencia cercana a la muerte, los mareos, el golpe tremendo contra la pared del callejón... pero no fue consuelo para lo que sucedió después. Tras negarme débilmente, me agarró del brazo y echó a andar conmigo detrás. ¡No pude ni resistirme un poco! La única vez que conseguí soltarme, apenas di dos pasos volví a sentir unos mareos terribles, ahora junto con una jaqueca increíble. ¿Qué demonios me estaba pasando?
El chico llegó hasta la salida del callejón conmigo casi a cuestas. Iba maldiciendo, suspirando y gruñendo ante mi flaqueza. Al menos, le costó meterme en el coche negro de ventanas tintadas que esperaba aparcado justo enfrente del callejón. Tanto peor para él.
Una vez dentro yo, se sentó al volante y puso el coche en marcha.
-¿A dónde vamos? ¡Para! Déjame salir, tío. ¡Déjame salir o grito! -exclamé. Sabía que no tenía sentido, que nadie me iba a oír por la zona por la que estábamos; nadie se acercaba tanto a los barrios bajos. Pero tenía que intentarlo.
-Cállate y ponte el cinturón. Lo último que necesito es que te abras la cabeza en un frenazo. ¡Venga! -me urgió.
Cabreada, me puse el cinturón. Nos alejábamos cada vez más y más de mi barrio. No me podía creer lo que estaba pasando.
-¿Por qué me has ayudado antes?
-Porque ofrecen una mayor recompensa por ti viva, que muerta. Pero claro, un estúpido zombie. Madre mía, quién será el gilipollas que...
-¿Y tú quién eres? -le pregunté. Guardó silencio-. Venga ya. Llevo una semana huyendo de un zombie y ahora ésto. Exijo saber qué está pasando.
Parece que se lo pensó, porque después de un rato, me dijo:
-Liam. Me llamo Liam.
-Yo soy Alissa. Encantada de que me raptes -dije con ironía-. ¿A dónde me llevas?
Él sonrió.
-No querrías saberlo.
-Por supuesto que sí. Oh, vamos. ¿Por qué me buscan?
-Mira, Alissa... yo no hago más que cumplir órdenes de superiores. No tengo ni idea de por qué te quieren prisionera todos en el... de donde yo vengo. Lo único que sé es que estaría en un buen lío si no les obedeciera, así que aquí me tienes, raptando quinceañeras particularmente irritantes...
-¿Irritante yo? Pues no has visto nada -suspiré y miré por la ventana. Estábamos saliendo de la ciudad, y poco a poco los edificios se iban tornando fábricas, y luego almacenes, y luego campo agreste.
Me invadió un renovado terror. Aquel chico, Liam, me había alejado demasiado de mi lugar. Me encontraba perdida. ¿Cómo iba a volver ahora a casa? ¿Qué iba a pasar conmigo? ¿Tenía algo que ver Liam con aquel horroroso zombie? ¿Era él un monstruo también, enmascarado como un diecisieteañero cualquiera?
Aunque la verdad era que daba el cante con aquellos intensos ojos azules. Sí, decididamente Liam era diferente. Pero... ¿cómo de diferente?
Quería preguntar más cosas, pero notaba que el cansancio se adueñaba de mí. Estaba muy rara, se me ocurrió pensar, justo cuando se me cerraban los párpados. Tendría que interrogar a Liam más adelante acerca de ello. Quizá era un embrujo o algo así. Me esperaba cualquier cosa de aquellas personas que me estaban persiguiendo.
Pero, antes que nada, necesitaba descansar...
"así que aquí me tienes, raptando quinceañeras particularmente irritantes..." LOL esa a stado buena <3
ResponderEliminarGuay :) Quiero que sea un chulito petulante y adorable... tu sabes por qué :)
Eliminar... sip.... cierta personita... ¬¬
ResponderEliminarLo siento mis instintos naturales -.-
Eliminar